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Francisco en Myanmar: “El camino de la venganza no es el camino de Jesús”


Francisco en Myanmar: “El camino de la venganza no es el camino de Jesús”
El Santo Padre ofició su primera misa masiva en la nación del Sudeste Asiático, donde llegaron cerca de 150 mil peregrinos, es decir, más del 20% de los católicos del país. También tuvo una reunión con los monjes budistas, a quienes animó a promover la paz.

El Papa Francisco completó su tercer día de actividades en Myanmar. Este miércoles 29, el Sumo Pontífice -el primero en visitar el país- sostuvo tres encuentros y se reunió por primera vez con los católicos en una misa masiva realizada en Rangún. Ahí animó a los fieles a mantener el espíritu evangelizador en la nación.

Aproximadamente 150 mil católicos llegaron a la eucaristía en Kyaikkasan Ground, un número importante considerando que en Myanmar no superan los 700 mil y son apenas el 1% de la población. “Muchos de vosotros habéis venido de lejanas y remotas tierras montañosas, algunos incluso a pie. Vengo como peregrino para escuchar y aprender de vosotros, y para ofreceros algunas palabras de esperanza y consuelo”, les dijo.

Además, Su Santidad se refirió a la violencia que ha sufrido la nación asiática en los últimos años, donde la represión a las minorías –como los rohinyás y algunos grupos cristianos– ha sido condenada por las autoridades internacionales.

“Sé que muchos en Myanmar llevan las heridas de la violencia, heridas visibles e invisibles. Existe la tentación de responder a estas heridas con una sabiduría mundana que está profundamente equivocada. Pensamos que la curación pueda venir de la ira y de la venganza. Sin embargo, el camino de la venganza no es el camino de Jesús”, agregó.

Después de la eucaristía, Francisco se desplazó al Kaba Aye Center, uno de los templos budistas más venerados del sudeste asiático. Ahí tuvo un encuentro con el Consejo Supremo Sangha de los monjes budistas, el que destacó como una forma de “reafirmar nuestro compromiso por la paz, el respeto de la dignidad humana y la justicia para todos los hombres y mujeres”.

La población de budistas en Myanmar es de un 90%, mientras que los principales oprimidos son los rohinyás musulmanes, que representan en torno al 4%. “Se necesitará una mayor cooperación entre los líderes religiosos. A este respecto, deseo que sepáis que la Iglesia Católica es un interlocutor disponible”, les aseguró el Papa a los monjes.

El Sumo Pontífice cerró el día con una reunión con los obispos del país, para luego pasar su última noche en Rangún. Este jueves 30 de noviembre tendrá una misa con los jóvenes y luego partirá a Bangladesh, donde permanecerá hasta el 2 de diciembre.

Foto: Sevice L'Osservatore Romano